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DEPORTE 2

Juan José Mahecha Pinto - 501

¡Hola! Mi nombre es Juan José Mahecha Pinto, tengo 10 años, estudio en el grado 501 del Colegio el Minuto de Dios y desde los 3 años practico BMX, un deporte que se ha convertido en una parte fundamental de mi vida.

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RESILENCIA 2

María Fernanda Villamil Benítez - Docente

 Soy María Fernanda Villamil Benítez, docente del colegio El Minuto de Dios y ciclista aficionada.  

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BMX 2

Martín Prieto Ariza del grado - 201

 Comparto con ustedes una noticia para el deporte infantil de nuestra comunidad colegio EL MINUTO DE DIOS. Martín Prieto Ariza del grado 201 CMD. 

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DEPORTE 2

 

¡Hola! Mi nombre es Juan José Mahecha Pinto, tengo 10 años, estudio en el grado 501 del Colegio el Minuto de Dios y desde los 3 años practico BMX, un deporte que se ha convertido en una parte fundamental de mi vida.

Todo comenzó por recomendación médica, ya que tengo una leve parálisis en la mitad de mi cuerpo y necesitaba fortalecer mi motricidad. Cerca de mi casa había una pista de BMX, así que empecé a practicar todos los fines de semana con una bicicleta sin pedales. Sin darme cuenta, poco a poco me fui enamorando de este deporte.

En el año 2019, cuando tenía 3 años, mis profesores me invitaron a participar en una carrera en la Pista Mario Soto. Ese día logré quedar campeón, y desde entonces entendí que el BMX sería muy importante para mí. A partir de ese momento empecé a competir en diferentes campeonatos distritales y nacionales. Gracias a mis resultados deportivos, fui seleccionado por la Comisión Distrital de Bicicrós para formar parte de la Selección Bogotá de BMX en el año 2025.

 

 

imagen artículo n. 2 Juan José Mahecha.

Actualmente compito a nivel distrital y nacional en las categorías Expertos 10 años y Cruceros 12 años y menos. Fui campeón de la segunda válida distrital y actualmente ocupo el segundo lugar en la clasificación general. Además, tuve el honor de representar a Colombia en el Campeonato Panamericano 2026, donde obtuve el octavo lugar a nivel Continental.

Hoy mi rutina de entrenamiento es más exigente. Entreno los siete días de la semana después de ir al colegio. En este camino, mis papás han sido mi mayor apoyo: han estado conmigo en cada entrenamiento, en las madrugadas, en las noches, bajo la lluvia, el calor, en las caídas y también en las victorias. Gracias a ellos, el BMX no es solo un deporte para mí, sino un estilo de vida que disfrutamos en familia.

Muchas personas piensan que el BMX es solo montar bicicleta, pero en realidad este deporte enseña disciplina, esfuerzo y perseverancia. Me ha enseñado a levantarme cada vez que me caigo, a seguir luchando por mis sueños y ha nunca rendirme.

Gracias al deporte he aprendido a ser más fuerte, a creer en mí y a demostrar que con dedicación y amor todo es posible. Por eso quiero seguir representando con orgullo a mi colegio, a mi ciudad y a mi país en este deporte que cada día me apasiona más y que tanto me ha enseñado.

¡Gracias!

Imagen 2, artículo 2 Juan José Mahecha
jose

 

RESILENCIA 2

Soy María Fernanda Villamil Benítez, docente del colegio El Minuto de Dios y ciclista aficionada. Hoy no escribo solo un artículo, sino una parte profunda de mi vida, una historia que ha sido construida entre caminos, montañas, aprendizajes, caídas, sueños y una pasión que me ha transformado por completo: el ciclismo, ese hermoso deporte que me enseñó a vivir con más fuerza, fe y resiliencia.

Todo comenzó de manera sencilla, casi sin darme cuenta. Un domingo cualquiera, buscando salir de la monotonía, me subí por primera vez a una bicicleta de aluminio que no era mía, solo prestada. En ese instante sentí algo que marcó mi vida para siempre: una mezcla de miedo, emoción y una libertad tan grande que no sabía cómo explicarla. Era como si, por primera vez, el mundo me hablara de otra manera.

Con el paso del tiempo, esa bicicleta prestada se convirtió en mi compañía constante. Empecé a salir con más frecuencia, a descubrir caminos, a conocer el esfuerzo y a sentir cómo el viento me golpeaba suavemente el rostro y me hacía sentir libre. Poco a poco entendí que el cansancio no era un límite, sino parte del proceso, y que la bicicleta ya no era solo un objeto, sino una forma de vida, de sanación y de encuentro conmigo misma.

En medio de ese proceso, tomé una decisión importante que marcó mi camino: comprar mi propia bicicleta. No fue una decisión fácil, porque detrás de ella hubo esfuerzo, sacrificios silenciosos y mucha constancia. Fue un sueño que se fue construyendo paso a paso, donde cada ahorro, cada día de trabajo y cada renuncia tenían un propósito claro. Hubo momentos de cansancio y duda, pero también una fe profunda en que algún día lo lograría.

Finalmente, después de tanto esfuerzo, lo conseguí. Y cuando tuve mi bicicleta en mis manos, no sentí solo alegría, sino una emoción difícil de describir: orgullo, gratitud y una profunda certeza de que los sueños sí se cumplen cuando se luchan con el corazón. No era solo una bicicleta… era el resultado de mi disciplina, de mi perseverancia y de no haberme rendido.

A partir de ahí, mi vida tomó otro rumbo. Empecé a recorrer las carreteras de Cundinamarca, donde cada subida me exigía más, pero también me enseñaba a ser más fuerte. Con el tiempo, me atreví a llegar a las montañas de Boyacá, entendiendo que el ciclismo no se trata solo de llegar a un destino, sino de todo lo que uno se convierte mientras lo intenta.

En estos seis años he crecido no solo como ciclista, sino como ser humano. En el camino he aprendido a admirar profundamente a ciclistas como Nairo Quintana, cuya humildad y fortaleza en la montaña inspiran respeto, y a Egan Bernal, ejemplo de lucha, resiliencia y esperanza. Ellos han sido referentes que me recuerdan que el esfuerzo siempre tiene sentido.

Sin embargo, el camino no ha sido fácil. He enfrentado días duros: el frío que cala, la lluvia que no cesa, la niebla que borra el horizonte y el sol que quema sin piedad. He sentido el cansancio no solo en las piernas, sino en el alma. He dudado, he pensado en detenerme, pero aun así he seguido, porque el ciclismo me enseñó que la verdadera fuerza no siempre está en el cuerpo, sino en la voluntad de continuar.

En el año 2020 ingresé al club ciclista Los Titanes de Bogotá, donde inicié mi camino competitivo en la categoría femenina con una bicicleta de acero, sencilla pero llena de sueños. Allí viví experiencias que marcaron mi corazón, como lograr un tercer puesto en una competencia con pocas participantes. Aunque para algunos pueda parecer un logro pequeño, para mí significó todo: esfuerzo, disciplina y amor por lo que hago.

Con el tiempo, he vivido rutas inolvidables de hasta 6 u 8 horas, recorriendo lugares que han dejado huellas profundas en mi vida, como Guatavita, La Vega, Zipacón, el Salto del Tequendama, el Alto del Vino, el Alto de Patios, el Verjón, el Alto de las Arepas y el Alto del Tablazo, entre muchos otros caminos que me han enseñado a resistir, a disfrutar y a amar aún más este deporte.

 

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Hoy continúo compitiendo con el mismo club, junto a ocho mujeres que comparten esta misma pasión. Y aunque los resultados cambian en cada carrera, he aprendido que lo más valioso no es la posición de llegada, sino el proceso, el esfuerzo y el amor con el que se vive cada kilómetro recorrido.

Este es un hermoso deporte, el ciclismo, pero también es una gran responsabilidad. Debe practicarse con conciencia vial, respetando la vida, las normas y a todos los que comparten la carretera, porque cada ruta merece respeto, cuidado y amor.

Y quiero decirlo desde lo más profundo de mi corazón: no importa qué tan costosa sea tu bicicleta. Lo que realmente importa no es su valor material, sino el amor con el que la montas, el orgullo con el que la llevas y la pasión con la que sales a rodar, porque una bicicleta no se mide por su precio, sino por las historias y emociones que te permite vivir.

Finalmente, hoy con el corazón completamente abierto, quiero invitar a quien lea esto a atreverse a empezar sin miedo, sin excusas y sin esperar el momento perfecto, porque ese momento nunca llega. A subirse a una bicicleta, aunque sea despacio, aunque sea con dudas, aunque sea solo por probar, y descubrir que el ciclismo no solo fortalece el cuerpo, sino que también limpia la mente, sana el alma y devuelve la esperanza. Ojalá más personas se permitan vivir lo que yo he vivido: el viento como libertad, el silencio de las montañas como paz, el cansancio como fortaleza y las caídas como aprendizaje, porque sobre dos ruedas también se puede sanar, renacer y volver a empezar. Y hoy, después de seis años, sigo pedaleando con el corazón lleno de vida, gratitud y un amor inmenso por este camino que me ha transformado por completo, profundamente agradecida con Dios por cada instante de vida, por cada fuerza que me ha dado en el camino, por cada caída que me enseñó a levantarme, y pidiéndole con fe y con el alma que me permita seguir pedaleando por muchos años más, siempre bajo su cuidado y su bendición.

 

villamil

 

 

 

BMX 2

Comparto con ustedes una noticia para el deporte infantil de nuestra comunidad colegio EL MINUTO DE DIOS. Martín Prieto Ariza del grado 201 CMD. Es una historia de fe, es una hazaña, su carisma y sus sueños olímpicos, ideal para su sección deportiva o de historias de vida. Con fe y alegría, ⚡️Rayo Martín es Subcampeón Latinoamericano de Bicicross”.

El talento del bicicross Bogotano brilla en el exterior. Martín Prieto Ariza, conocido en las pistas como "Rayo Martín", se consolidó como Subcampeón en la categoría Varones 7 años durante la Primera Válida de la Copa Centroamericana y del Caribe, así mismo en la Segunda Válida Latinoamericana en Guatemala.

 

Tiene 7 años y es estudiante de segundo grado en el Colegio Minuto de Dios con la misma entrega y enfoque que lo hace académicamente enfrentó a los mejores pilotos del continente. Su participación se destacó por su gran nivel técnico, pero especialmente por su profunda fe en Dios, poniendo cada carrera en Sus manos antes de la largada. Además, su arrolladora personalidad y carisma lo llevan a ser un niño muy querido por todos, conocido cariñosamente por sus amigos y seguidores como "Rayito".

Imagen n. 3 artículo n. 1 Martín Prieto.
Imagen n. 2 artículo n. 1 Martín Prieto.
imagen artículo n. 1 Martín Prieto.


 A pesar de la alta exigencia y de ser ya Campeón de Válidas Distritales en las edades de 7 y 8 años, de igual manera es experto en copa nacional.  Martín corre con la pureza de su edad. Su prioridad en la pista es disfrutarse cada momento como niño, sonreír y divertirse sobre la bicicleta. Este logro es impulsado por sus papitos, sus principales patrocinadores, junto a familiares, amigos y entrenadores que guían su camino.
 Con la mirada puesta en otra carrera internacional y cuando tenga la edad para correr en un mundial y en los Juegos Olímpicos, paso a paso "Rayito" comparte sus aventuras en Instagram (@rayo_martinbmx) para inspirar a otros niños a luchar por sus sueños con fe y felicidad.  


martin