EXPLORA NUESTRAS HISTORIAS

 

Recurso 67

Isaac Ramírez - 1003

 He de recordar aquellos adoquinados callejones donde solía sentarme sutilmente entre las penumbras de la medianoche…  

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Recurso 71

 Gabriela Gallardo 603 

 Lo recuerdas, lo recuerdas… 

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Recurso 68

 Isabella Moreno - 602

Una historia de dos adolescentes, recuerdos de un amor y la cámara con 20 fotos instantáneas.

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Recurso 70

 Fernanda Pavajeau Becerra - 904 

e pido perdón por eso, pero para ser sincera es más fácil evitarte...

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Recurso 69

 María Juliana Bernal Laguna - 904

 Como saludarte, como decir hola sin soltar una lágrima, como mirarte a los ojos sin pensar en lo que causaste...

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Recurso 72

 Sara Valentina Buitrago Soya - 1005 

Te entrego mis memorias. Ojalá nunca debas recurrir a leer esto para recordar quién eres al salir de casa.

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Recurso 73

 Ariadna Valentina Urazan Palacios 4° 

 Había una vez un diario secreto escondido arriba de una gran montaña...

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Recurso 74

 Sara Lucia Pavajeau Becerra -201 

 Habia una vez una princesa llamada Sofía. Tenía mucho miedo a la oscuridad ...

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Recurso 75

 María José Ferez - 502 

 Yo soy Alejandro y no soy un chico normal o eso parece en realidad soy el señor de la noche y yo no soy malo el verdadero villano es Justin ...

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Recurso 76

 Nicolas Vega - 302 

 Los fantasmas se escaparon de una botella mágica entonces llegaron los atrapafantasmas con un arma que localiza el movimiento...

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PRIMARIA

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BACHILLERATO

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Recurso 67

Baden - Wüttemberg. Abril, 12 de 1882.

He de recordar aquellos adoquinados callejones donde solía sentarme sutilmente entre las penumbras de la medianoche… He de recordar como si hubiese sido ayer aquellos días en los que entre aquellas calles berlinesas, entre el medio del ruido y el cauce urbano. Era aquel rostro que ante la faz de mil hombres, me traía paz al recorrer por lo mas profundos de mis pensamientos. Quizá… en el momento en que regrese… no estarás ante mi humilde presencia. Quizá… os encuentre en París continuando con aquel sueño profundo que tanto habrás de cumplirlo. Y mientras estéis cumpliendo tus sueños, yo he de haber sobrevivido en esta ciudad, ante la mirada póstuma de aquellos que me colgarian… por lo que soy, por lo que pienso, por lo que guardo y por lo que callo.

 

¡Escuchadme, Ludwig! Escuchad como escucharias aquel sobre donde os envíe esta carta, escucha mi suave llanto entre palabras, ¡tu, Ludwig! prométedme que cuando hable a tus ojos me hablareis de la misma forma. Tú y yo sabemos lo que ha de pasar si me atrevo a hacerlo, tú sabeis lo que pasaría si, con absoluta verdad alguien se enterase de nosotros. Pensad en aquello mientras pensais si en verdad deseas estar a mi lado: sin el conferno de aquellos ignorantes que a cada rato nos persiguen…

Finalmente, Ludwig. aunque esta carta sea incinerada, aunque me cuelguen, aunque me fusilen, he de decirte todo lo que siento por ti, porque, aunque no te hable, aunque no esté a tu lado, te amo a costa del concerno de la sociedad, por que te amo sin fronteras, sin rencor. Contigo, Ludwig. Comprendí que lo que siento es real, en medio de una sociedad que persigue a los que piensan diferente, aprendi a vivir de verdad. Nunca me di por satisfecho hasta desahogar lo que siento, lo que me transmite tu hermoso cabello y semejanza del sol, tus bellos quasi-verdosos, tu bella sonrisa, el Geoborgenheit que sentia ante tu presencia…

Atentamente, Joseph von Humbolt.

Aquella persona que no teme a mirar al sol de frente.

Recurso 21

 

Recurso 71

Lo recuerdas, lo recuerdas… lo recuerdas Matías, lo recuerdas cuando me llamabas por ese antiguo teléfono de mi mamá color verde claro y un poco oxidado y que siempre mi mamá me gritaba Gabriela!!! el teléfono y cuando contestabas escuchaba tu dulce voz que salió el teléfono y recuerdo que siempre empezabas con un tierno “hola, cómo vas” y a veces yo ni tenía palabras para responder sabiendo que me está llamando uno de las personas a las cuales más amaba en ese frío invierno del año 1969, puede que no recuerdes mucho pues en ese entonces éramos unos niños apenas 11 años hace más de 15 años, aunque sé que no recordarás mucho yo aún sigo con la tristeza de saber que nunca te puedo decir lo mucho que te amaba y aunque sé que nunca verás esto Matías, con amor Gabriela tu amiga la infancia.

Posdata: espero que algun día pierda el miedo y por fin puedas ver esta carta de una vieja amiga.

Recurso 22

 

 

 

Recurso 68

Una historia de dos adolescentes, recuerdos de un amor y la cámara con 20 fotos instantáneas. En el verano el 93, a las afueras de Colón, Panamá dos jóvenes encontraban en el kiosco de la calle 53. 

La joven de 18 años y el joven de 21 años tomaron la primera foto y ahí le dijo a Noah “Esta es nuestra primera foto pecas” Noah sonrío y tomó la mano de Nick. En ese entonces guardaron la foto en la cartera de Nico junto con los papeles del grado de Noah, al día siguiente con un amanecer apagado los dos se levantaron preparados para el grado de Noah, al llegar a la universidad tomaron la segunda foto la cual guardaron en su álbum de fotos. Al salir Noah tenía una mirada angustia que decía 1000 palabras “Qué pasa pecas” dijo Nick sin entender la situación, vieron una oportunidad en España en un lugar prestigioso y importante en Madrid “Eso es increíble!” dijo Nick con una expresión de sorpresa serena pero alegre. “No lo es Nick” dijo Noah con una expresión vacía, “Tendré que irme tres años Nick”. Nick al escuchar la inesperada noticia. Pasaron dos meses y tomaron 17 fotos, no tocaron el tema y llegó el día. Noah se despedía de Nick en el aeropuerto. “Te amo Nick” y te escribiré siempre, Nick se despidió y Noah partió a un destino desconocido, Noah al irse recordó todos los momentos lindos, y al sacar los papeles de Noah vio su primera foto. Su rostro se llenó de lágrimas y al pasar 50 años aun espera a Noah en el aeropuerto.

Recurso 23

 

Recurso 70

Hace mucho que no hablamos, ¿no crees?.

Te pido perdón por eso, pero para ser sincera es más fácil evitarte; es más fácil bajar la mirada antes de ver tu expresión de decepción, es más fácil ignorar tus palabras para escuchar las de los demás.

Te pido perdón por todo lo que he hecho, por todo lo que hago y por todo lo que haré. Por cada palabra que te he negado y por cada culpa que he echado.

Cada vez que pienso en ti, se me hace imposible contener los sollozos, siento que un nudo se forma en mi garganta, que el aire se vuelve tan denso y tan asfixiarme, y que los muros se cierran a mi alrededor. Lamento mucho que los recuerdos juntas solo permanezcan en mi memoria, que nunca me sentí capaz de sostener una cámara para retratarnos, para dejar esos pequeños momentos atrapados en una fotografía, algo que pudiera usar como mi conexión contigo.

 

me sentía mal, te insulté cuando solo te hacía falta un abrazo, unas palabras de aliento dichas por mí.

Creé contigo un vínculo poco sano, en el que las palabras eran nuestras armas y nuestros silencios el gran muro que nos dividía.

Hay tantas cosas que quisiera decirte, tantos momentos que quisiera congelar en el tiempo, tantas historias que podríamos vivir y que no ocurren por mi culpa.

Espero que algún día estemos mejor, que tanto tú como yo estemos en sintonía, que nuestras emociones no dañen a la otra.

Que cuando nos veamos no reflejemos nuestras inseguridades, sino nuestro cariño, que las palabras no rompan nuestra relación, sino que la fortalezcan.

Esto no es un adiós, es un hasta luego. Hasta que seamos una.

Así que espero que todo cambie para mejor, me despido de ti y te deseo lo mejor o mejor dicho me deseo lo mejor.

De alguien a quien deberías apreciar.

Gracias por todo, querida yo.

De mí para mí.

 

Recurso 24

 

Recurso 69

Como saludarte, como decir hola sin soltar una lágrima, como mirarte a los ojos sin pensar en lo que causaste, en lo que causas, en todas las cosas que me afectaron y en todas las cosas que no hiciste.

 

Si hubiera sabido que el silencio sería nuestra única conversación hubiera aprendido a hablar en otro idioma, pero lastimosamente nuestras pocas conversaciones an hecho que darle significado a la palabra “papá” que me hace llamarte de esa manera te mereces que lo haga, talvez no, pero lo hago y siempre lo haré porque aunque por encima de nuestra relación sea fría y distante muy al fondo te quiero y mucho, admiro tu orden, tu disciplina y a veces tu frialdad ante situaciones de crisis.

Qué bueno sería haber nacido en otra época donde las palabras eran largas donde el esfuerzo era grande ojalá algún día surgen mejores expresiones que uno “ok”, “ah bueno”, “ya le pasé la plata” ojalá algún día sanes y no sigas haciendo daño por lo que tienes adentro.

Te amo Papá

 

Recurso 25

 

Recurso 72

Miguel:

Te entrego mis memorias. Ojalá nunca debas recurrir a leer esto para recordar quién eres al salir de casa.

Solo pude empacar el libro de fábulas que mi madre me leía antes de dormir, antes de morir. Todavía no olvido aquella noche. Tendría yo unos once años cuando mi padre llegó borracho. Apenas podía caminar. Se sentó en el sillón de cuero que nadie más podía utilizar, colocó los pies sobre la mesa y empezó a leer el periódico. Posiblemente leyó apenas el encabezado y quedó dormido.

Hasta que sonó el teléfono.

Mi madre ya se disponía a contestar cuando él le agarró con fuerza la muñeca y le dijo:

—¿Qué haces, mujer? ¿De quién contestas llamadas a tan altas horas de la noche?

De pronto se escuchó una voz preocupada al otro lado de la línea.

—María, ¿ya estás lista? Llego en cinco minutos.

Mi madre lo miró con angustia. Mi padre se levantó, tomó el teléfono y la golpeó en la cabeza con él. Ella cayó al suelo suplicando piedad. Su mirada lucía aterrorizada y yo, escondido, lo estaba aún más por la escena tan espantosa que estaba presenciando.

Lo que sigue de esta historia realmente no me gusta recordarlo, así que permitiré que tu mente complete el resto. Pero ten presente que el final no puede ser feliz. Nunca lo será.

Pasaron algunos años y tuve la oportunidad de escapar de las garras de aquella bestia. Una tarde salió en su automóvil a cerrar un negocio, según él, aunque yo ya sabía que era una excusa para visitar a su otra familia.

Aproveché para tomar una silla y lanzarla contra la ventana del patio, la única que no tenía rejas. El vidrio se hizo añicos y así encontré una salida de aquella prisión. Y justo a tiempo, porque ya se escuchaba el rugido del automóvil estacionándose en la entrada.

Lo siguiente fue vagar por los alrededores como un alma solitaria. Me consideraba una persona empática, con el sueño de transformar el mundo. Hablaba con Dios cada noche para poder despertar al día siguiente y seguir luchando por la vida.

Ocho años después, viviendo sin lujos pero con lo suficiente para salir adelante, conocí a Victoria. Era una mujer con dos luceros por ojos y una sonrisa que parecía no desaparecer jamás.

Quería casarme con ella.

Sus padres no estaban de acuerdo, pero nuestro amor no se desvanecía. Al final, su madre comprendió lo que sentíamos y nos otorgó su bendición, aunque no muy convencida.

Seguimos adelante con muchos sueños y una carga inmensa de recuerdos. Tuvimos dos hermosos hijos y empecé a leerles las mismas fábulas que mi madre me leía cuando era niño.

Pero los años pasaron y Victoria falleció a causa del cáncer.

Mis hijos también se marcharon. Quedé solo.

De vez en cuando me enviaban cartas o algo de dinero, hasta que un día todo desapareció. Las cartas dejaron de llegar y el silencio volvió a ocupar cada rincón de mi vida.

Terminé sentado en el andén donde ahora mismo escribo estas palabras, con la noticia reciente de que pronto perderé la memoria. Por eso me encuentro aquí, intentando plasmar mi vida en este papel.

Lo hago sabiendo que, probablemente, tampoco recordaré dónde lo dejé.

Con cariño, Miguel.

El dueño de esta historia, de esta vida y el hombre que pronto sufrirá la desesperación de no poder recordar ni siquiera sus propias desgracias.

 

Recurso 26

 

Recurso 73

Había una vez un diario secreto escondido arriba de una gran montaña, el trayecto para llegar a esta montaña estaba lleno de trampas y por eso nadie se atrevía a ir. Miles de personas habían muerto y lo que el diario decía era “Yo soy Maléfica, reina del mal, pero nunca fui así siempre. Cuando nací mis padres fueron asesinados por el rey Fraún, un día cuando era pequeña conocí a Francisco, un pequeño joven, hijo del rey yo al inicio no confié mucho en él, pero después de conocernos bien él fue como mi hermano, el que nunca tuve un día después de 20 años yo cumplí 25 me quedé dormida en el bosque con Francisco como él era hijo del rey y los humanos odiaban a las hadas el rey mandó a Francisco a quitarme las alas. En la mañana cuando desperté sentí un dolor intenso, tan intenso que me hizo llorar, el era el único humano en el que yo confiaba perdí la confianza con todos. Ahora todos me conocen como la reina del mal la más malévola y mis planes para el futuro son: destruir todas las sociedades de humanas posibles, conquistar el mundo y que el mundo entero sea para mí. Atentamente, Maléfica”

 

Recurso 27

 

Recurso 74

Habia una vez una princesa llamada Sofía. Tenía mucho miedo a la oscuridad, pero todas las noches prendía una linterna, pero todavía tenía miedo que estaba más calmada un día, pasando por el reino se encontró en un callejón a una bruja fea arrugada con la nariz torcida se llamaba Lucinda. Ella le dijo tienes miedo a la oscuridad y Sofía le respondió así como lo sabes a lo que Lucinda respondió. Yo lo se todo Sofia dijo me puedes ayudar a no tener miedo a la oscuridad Lucía dijo sí, y ahora Sofía vive feliz por siempre. fin.

 

Recurso 24

 

Recurso 75

Año 2020

El diario de una historia mal contada.

Yo soy Alejandro y no soy un chico normal o eso parece en realidad soy el señor de la noche y yo no soy malo el verdadero villano es Justin, el es muy grande y musculoso y yo pues con salud. En realidad todo el mundo piensa que yo soy el malo y que Justin los salva pero no es así, yo siempre intento ayudar, pero todo me sale mal, como cuando intenté ayudar a una anciana a pasar la calle y se terminó cayendo, o como cuando intenté bajar a un gato de un árbol y me terminó rasguñando y cayendo encima mio, la conclusión es que soy un amuleto de mala suerte y para completar, todos me odian. Pero hoy por fin tuve un pequeño reconocimiento porque una doctora que habló por televisión diciendo que yo era bueno, pero como Justin tiene el poder de la ilusión, volvió a lograr que yo me viera como el malo.

Mayo 2030.

Hola otra vez diario. Justin me durmió por 30 años y el mundo se enteró de la verdad, yo soy el bueno y ahora todos me aman, y Justin está en prisión por daños cerebrales.

 

Recurso 29

 

Recurso 76

Los fantasmas se escaparon de una botella mágica entonces llegaron los atrapafantasmas con un arma que localiza el movimiento, pero no podía solo, entonces llamó a más fantasmas. y el fantasma tenía que robar 10 cosas para volver al planeta fantasma, pero el rey de la pandilla no lo quería volver a ver. Entonces, todos los objetos que robaron se camuflaron y los roba por la noche, hasta que un día se dio cuenta que todo estaba desapareciendo puso una trampa. Él sospechaba que era uno de su pandilla y con la trampa que puso eso para fantasmas. Entonces lo atrapó y lo maltrató para que diga algo, pero llegó su hermana y lo estaba buscando en todas partes y vio un rostro de un líquido que siempre llevaba de color morado, con escarcha azul y la encontró inmóvil y llegaron los atrapafantasmas.

Recurso 30

 

PRIMARIA
BACHILLERATO