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Gracias a mis padres hace 14 años, ellos pensando en mi bienestar me matricularon en la Corporación Minuto de Dios para empezar mi preescolar y de ahí pase a estudiar mi primaria y mi bachillerato al Colegio Minuto de Dios. Y desde ese día hasta hoy puedo decir que tomaron la mejor decisión porque es mi colegio donde he pasado la mayoría de mi tiempo y en donde cambié de mi infancia a mi adolescencia.
En este tiempo expreso sentimientos de alegría y de tristeza porque dejo mi colegio con tantos recuerdos, enseñanzas, mis mejores momentos como persona y como estudiante, tantas experiencias como la pandemia, las clases virtuales, los jeandays, las convivencias, los esfuerzos, en fin… Muchas cosas que he aprendido y que nunca olvidaré. Y a la vez estoy alegre y feliz porque ya término mi bachillerato, un logro más en mi vida y el orgullo de ser exalumna del Colegio Minuto de Dios.
Doy gracias a Dios por mi vida, por mi familia, mi colegio, sus directivas y por todos los profesores, a quiénes agradezco porque en todo este tiempo me enseñaron, me ayudaron, me colaboraron, compartimos y ante todo por su paciencia, también gracias a mis amigas, amigos y a todos los compañeros que me acompañaron en los diferentes cursos, Dios nos bendiga en nuestro nuevo caminar.
Me siento honrada de pertenecer al Colegio Minuto de Dios y sin duda lo recomendaré a las nuevas generaciones.
Con todo cariño Ana María Acosta Riaño.
1103-2025.
By: Ana María Acosta Riaño
Grade: 1103

La verdad parece ser un concepto vacío, especialmente en la actualidad, donde no se encuentra el valor de ésta en la transmisión de contenidos, debido a los avances de los medios de comunicación y la presencia de las redes sociales, se vive en un mundo dominado por la Era Digital, lleno de likes, comentarios y la viralidad de contenidos, lo que ha transformado la percepción de la verdad en busca de la aprobación de los demás, sin importar el cambio de la veracidad por la viralidad de la información compartida, por ese motivo hoy la mayoría de los contenidos virales tienen solo como función el entretener y no informar, siendo contenidos vacíos (Vilaró, 2020).
El surgimiento de las redes sociales y su constante evolución ha cambiado la forma en la que se consume y transmite la información, alterando los procesos comunicativos, en vista que existe la posibilidad del acceso ilimitado que tiene cualquier persona para publicar información, sin importar si es verdadera o no, trayendo consigo mismo el concepto de viralidad que se crea debido a la propagación de contenidos en las redes sociales, permitiendo que la información llegue al alcance de todos, por lo tanto como lo señala Vilaró (2020) “Todo puede volverse masivo en cuestión de segundos” siendo un fenómeno que puede facilitar la difusión de información falsa, ya que, con la decadencia de los medios tradicionales de comunicación (radio, televisión, periódico), la información ha dejado de ser verificada, y la certeza de la misma desaparece.
En concordancia con lo anterior, la situación de la falta de veracidad en las redes sociales y la inmediatez con la que estas trabajan, nacen las famosas “fake news” o noticias falsas, las cuales son causadas con el fin de compartir contenidos sin verificación a partir de la atracción y curiosidad que estos mismos generan, para llegar a convertirse en contenidos virales, en consecuencia la calidad de la información se va viendo comprometida, a causa de la pérdida de una verdad objetiva, lo que provoca la manipulación de la información y la opinión pública generada a partir de la desinformación generada por las redes sociales, en vista de la influencia que estas tienen sobre todo en la formación de ideas y opiniones en los más jóvenes, “La capacidad para producir y distribuir información ha dejado de depender de instituciones y se ha democratizado a través de las redes sociales” (Castells, 2009), por lo tanto, aunque la desinformación y las fake news no son situaciones causadas propiamente por las redes sociales, su propia evolución ha vuelto posible el crecimiento presente en la sociedad, debido a la masificación que se produce en la Era Digital, a pesar de la importancia que ha tenido el acceso a la información en igualdad.
Ciertamente, el mundo mediático de la información está cada vez más saturado de información, la cuál no se conoce si es verdad o no, teniendo en cuenta la viralidad que se le da a estas mismas por cada like que se coloca, sin embargo, la viralidad de los contenidos ya no depende de ellos mismos si no de la capacidad con la que se logra causar una respuesta emocional para luego provocar una opinión frente a la misma narrativa en conveniencia de lo visto o dicho por los propios medios, así mismo la sociedad a pesar de estar hiperinformada por la inmediatez de la información, constantemente lo que se consume es desinformación y puede llegar a grandes alcances en la percepción de la verdad, como lo menciona Bauman (2007) "La información ya no es un medio para alcanzar la verdad, sino un producto para el consumo" , es así como el like en los contenidos se ha convertido en el concepto de aprobación de cada uno de los individuos, pasando de contenidos informativos a contenidos que garanticen el reconocimiento social y el ser aprobados socialmente según lo compartido, afectando en gran medida sobre todo a los más jóvenes, evitando que estos mismos formen una perspectiva crítica frente a los contenidos que consumen.
Por lo anterior, se debe de fortalecer una educación que ayude a distinguir las verdades y mentiras que se pueden presentar en las plataformas de las redes sociales como Twitter, Facebook e Instagram, entre otras, para así evitar la circulación de información falsa, al mismo tiempo aprender a crear opiniones críticas a partir de fuentes verificadas, corroborar la información y considerar la realidad del contexto del contenido.
En conclusión, la verdad en tiempos de likes y viralidad se enfrenta a enormes retos. La cultura basada en la presión de obtener likes y la aprobación social, puede llegar a lograr alcances en donde se pueden distorsionar la percepción de la información, llevando a la desinformación a partir de las fake news. Es esencial abordar estos problemas a través de la educación y la promoción del pensamiento crítico, por lo tanto, estas herramientas son importantes para que desde los más jóvenes se aprenda a discernir la verdad en los contenidos, y así lograr recuperar las sociedades de verdad e información veraz, superando los problemas actuales causados por la nueva Era de la comunicación, la Era digital.
Referencias
Universidad de la Sabana. (2020, 15 de Junio). Los efectos de la viralidad en redes sociales https://www.unisabana.edu.co/noticias/al-dia/los-efectos-de-la-viralidad-en-redes-sociales
Castells, M (2009) Comunicación y Poder (M. Hernández, Trans). Alianza Editorial. (Trabajo original publicado en 2009) https://www.felsemiotica.com/descargas/Castells-Manuel-Comunicaci%C3%B3n-y-poder.pdf
Bauman, Z (2007) Vida de Consumo (M. Rosenberg, Trans). Fondo de Cultura económica. (Trabajo original publicado en 2007) https://construcciondeidentidades.wordpress.com/wp-content/uploads/2017/11/bauman-vida-de-consumo.pdf
By: Eliana Isabel Manrique Rico
Grade: 1103

¿Recuerdan ese primer día en el que el estómago se les estremecía con mariposas dentro, al frente de una puerta? Yo, Eliana, si, recuerdo exactamente esa inquietante sensación de nervios, el primer día en el que mis ojos estaban frente a este colegio, era tan solo una niña que no se imaginaba todo lo que iba a vivir en este lugar, mi colegio, tenía miedo de no saber que hacer, no tenía idea de quienes me esperaban allí, tenía miedo de no saber que responder cuando algún niño o niña de mi edad me soltara la pregunta: Hola, ¿Cómo te llamas? el estómago me revolcaba todas mis pequeñas emociones, el corazón me aceleraba todo mi sistema y mis manos temblaban un poco. Pero, sin saberlo toda esa experiencia de vivir un primer día como una pequeña estudiante, sería el comienzo perfecto para vivir la etapa más bonita de mi vida y a la cual le debo gran parte de mi formación como persona. Todo era nuevo, y aun así con ese temor, estaba segura que estaba en el lugar correcto, que este sería el lugar donde quería crecer; recuerdo aquellas tareas llenas de cuentos, maquetas, dibujos, trabajos un poco más divertidos, esos recreos donde solo pensaba en estar jugando y corriendo alrededor del patio, e ir consiguiendo cada vez más personas con las que compartía cada día y lo hacían más feliz.
Conforme fue pasando el tiempo, aquella niña iba creciendo poco a poco y cada día vivía algo distinto en aquellas aulas, aulas que nunca imaginó que se convertirían en su segundo hogar, porque cada una de ellas guarda historias llenas de recuerdos: risas, juegos, evaluaciones… incluso lágrimas.
Ahora bien, en mi colegio no solo aprendí matemáticas llenas de números, no solo aprendí a leer y cosas asombrosas sobre el mundo entero, idiomas y lo diversos que son, no, el colegio también me ha llenado de valores, como lo son la amistad, la empatía y la gran importancia de marcar los objetivos para lograrlos sin importar las adversidades que puedan encontrarse en medio del camino y aunque con mi crecimiento los cuadernos y responsabilidades continuaban creciendo y cambiando, el amor y el entendimiento se mantuvieron allí, la calidez que me generaban mis amigos y mis profesores, para mí, se convertía en algo infinito, cada persona a la que encontré aquí en este lugar tan bonito ha sido un pilar para mi camino.
La dificultad de entrar luego al bachillerato me preocupaba, porque pensaba que no iba a poder, no quería fallarme a mí misma ni mucho menos fallarle a los demás, me sentía nerviosa por esa nueva etapa, donde todos estábamos un poco más grandes y donde todo comenzaba a tomar mucha más responsabilidad y sonaba demasiado difícil, pero aun así quise dar todo porque, los profesores siempre estaban allí, mostrándome que la preocupación no importa cuando la calma está en ti. Sentirse acompañada en esos vacíos siempre fue algo importante. Gracias a mis profesores, que no solo enseñan materias, sino que también escuchan, acompañan y motivan. Gracias a mis compañeros con quienes, retos y sueños. Gracias a mis amigos que han sido parte importante de este camino, amistades que nacieron en la infancia y otras llegaron con los años.
En un abrir y cerrar de ojos estoy aquí, en mi último año, el año de nuestra despedida, que crea una nostalgia inolvidable, donde al igual que todos mis compañeros me emociona verme en aquella toga y birrete que son un símbolo preciado para recordar que lo logré y con todo el esfuerzo del mundo, lanzar aquel birrete significa poner a volar el próximo sueño, la Universidad, algo que sonaría ilógico sin mi segundo hogar, el colegio, porque aquí fue donde me recibieron con brazos abiertos, gracias por enseñarme a caminar, para que cuando estuviera lista, abrir de nuevo las puertas para que la siguiente meta que llegará vea quien fui, quien soy y quien seré.
“Siempre llevaré en el corazón esta etapa de mi vida. Porque el colegio no solo me enseñó a sumar y restar, me enseñó a vivir, a amar, a crecer”
By: Eliana Isabel Manrique Rico
Grade: 1103

Aprendiendo a través de diversas experiencias en el colegio El Minuto de Dios.
Todo el mundo siempre habla sobre sus experiencias, anécdotas o situaciones que les pasan día a día, pero, también nos pudieron pasar cosas muy buenas e interesantes en video-llamadas, y hoy quiero contarte una de ellas; En esta video-llamada escolar pasaron muchas cosas.
Yo entre a el Colegio Minuto de Dios en el último año de la Pandemia, y ese año fue muy divertido; Ese año yo no tenía amigos, pero no había problema en eso, no obstante tenía que encontrar a alguien, vi a una compañera con la cámara del computador prendida y busque su nombre, se llamaba María, y empecé a hablar con ella, cada cambio de clase hablábamos y nos conocíamos cada vez más, era muy divertido, más aun sabiendo las dos éramos muy participativas en las clases y nos gustaba hablar mucho. Un día me invito a su cumpleaños, fui y por fin nos conocimos, ¡me encanto ese día! me divertí demasiado, desde ese día supe que seriamos las mejores amigas.
Al pasar unos días, nos tocó la clase de Educación Física y era la evaluación periódica. Nos tocaba hacer una voltereta y yo, todavía no era tan buena dando una, pero eso no me detuvo, no me rendí; Pensé en como la profesora nos había mostrado un video, y recordé que mi mejor amiga María me había dado unos tips para hacerla súper y sacarme un 5.0 en la evaluación final. Cuando la profe me llamo tenía un poco de miedo y al parecer el miedo me gano, ya que me fui para un lado, y luego, para el otro, pero, en la última voltereta fui recto y la hice perfecta, aunque… Me saque… Un… ¡5.0! Me puse tan feliz que sentí que iba a explotar de la alegría, o mejor dicho un caldo de emociones a lo divertido.
En conclusión, para todo hay anécdota, triste, feliz, sorprendente, amorosas, entre otras, pero quiero dejar que hasta en una video llamada escolar o cualquiera, pasan cosas increíbles, desde encontrar a personas encantadoras hasta sacar un 5.0 intentando hacer una voltereta.
GRACIAS por haber leído estas anécdotas y espero que las hayan disfrutado.
By: Lina Salome Camargo González
Curso 502

Cuando aprendemos, imaginamos y soñamos.
Era una tarde muy fría en el colegio El Minuto de Dios, Antonella, Susana y Gabriela estábamos en el salón de danzas jugando, cuando apareció un sombrero mágico. Empezaron las risas y los correteos lanzando el sombrero a nuestras cabezas y cuando caía al piso era lo más gracioso.
De tanta emoción inventamos una canción con los sonidos del gato miau miau.
Al finalizar la tarde, comimos onces y Susana nos compartió de su hamburguesa de KFC, por cierto, estaba muy rica, aún recuerdo su sabor. Felices de tantas risas y juegos el sombrero mágico se quedó en el salón y las tres hermosas niñas se fueron a su casa a descansar.
Gabriela Ruiz Herrera
Curso 101

En el colegio El Minuto de Dios aprendemos y nos divertimos
En descanso estábamos con mis amigos, les compré una menta, mi amigo quedó hipnotizado y le dije " oye soy menta" él me persiguió, tal vez pensó que de verdad yo era una menta, corrí mucho, subí a la rotonda, grité " mira hay mentas gratis en la cafetería" mi amigo se despistó, me miró de nuevo, temí una segunda persecución, pero tocaron la campana, guau me he salvado.
Paulo Yu Hao Tan Zapata
Curso 201

Había una vez, en el corazón de Bogotá, un lugar lleno de magia llamado Humedal Santa María del Lago. No era un lago cualquiera. Era un hogar gigante con un techo de cielo azul y un piso que era un espejo de agua tan claro, que las aves podían peinar sus plumas mirándose en él.
En este hogar vivía Tita, la Tingua de Pico Azul. Tita era un ave muy bogotana, con patas largas y amarillas y un pico que parecía un pedacito de cielo. Le encantaba correr sobre las plantas acuáticas y esconderse entre los juncos. Su juego favorito era mirar su reflejo en el gran espejo de agua. "¡Qué plumas tan elegantes tengo!", decía para sí misma mientras chapoteaba feliz.
Un día de otoño, llegó un visitante muy especial. Era Pipo, un Pato Canadiense con plumas de colores cálidos como las hojas de los árboles en su lejana casa. Pipo estaba muy cansado. Había volado miles de kilómetros, soñando con descansar en el famoso espejo de agua de Santa María del Lago antes de seguir su largo viaje.
Pero cuando Pipo intentó aterrizar, algo estaba mal. El espejo de agua se veía más pequeño, como si se estuviera encogiendo. Sus bordes estaban llenos de lodo y plantas que no dejaban espacio. El agua ya no era clara, sino turbia, y no reflejaba el cielo.
Tita, la tingua, salió a recibirlo, pero estaba triste. "Hola, Pipo", dijo con voz bajita. "Mi espejo... nuestro espejo... está enfermo. Ya no puedo ver mi reflejo y a veces me cuesta encontrar gusanitos ricos para comer".
Pipo suspiró con sus alitas caídas. "Estoy tan cansado y necesito un buen baño en agua clara para seguir mi viaje. Si el espejo desaparece, ¿a dónde iremos las aves viajeras? Y tú, Tita, ¿Dónde vivirás?".
Los dos pajaritos se quedaron en silencio, mirando el agua opaca. El corazón del humedal latía más despacio.
Pero no muy lejos, había alguien que los observaba todo. Se llamaba Leo. Leo era un niño muy especial. No usaba palabras para hablar, pero escuchaba con sus ojos y sentía con sus manos. Veía el color triste del agua, notaba que el canto de las tinguas era menos alegre y sentía el cansancio del pato Pipo en su propio cuerpo.
Leo entendió el secreto: el espejo de agua era la vida del humedal. Si el espejo se apagaba, la vida también lo haría.
Entonces, Leo tuvo una idea maravillosa. No necesitaba gritarla, iba a construirla. En su salón de clases, con ayuda de sus amigos, tomó una caja grande. Vertió gelatina azul brillante para crear un nuevo espejo de agua, limpio y profundo. Con sus dedos, plantó palitos que parecían árboles y hebras de lana verde que eran los juncos y las totoras. Con plastilina de colores, moldeó a Tita, con su pico de cielo, y a Pipo, con sus plumas de otoño.
Sus amigos se acercaron. "¿Qué haces, Leo?", preguntaron. Leo señaló la maqueta. Uno de sus compañeros, David, tomó una lámina de un álbum y leyó en voz alta: "La Tingua de Pico Azul necesita agua limpia para buscar su comida y hacer su nido entre las plantas de la orilla". Luego, juntos, pegaron la lámina de Tita en el álbum.
Otra amiga, Sofía, tomó otra lámina. "Los patos migratorios como el Pato Canadiense viajan desde muy lejos y usan los humedales como hoteles para descansar, bañarse y comer". Y pegaron la lámina de Pipo.
Leo sonrió. Sus manos habían contado la historia. Sus amigos le habían dado las palabras.
Poco a poco, con cada pedazo de la maqueta que Leo construía y cada lámina que sus amigos leían y pegaban, todos en el salón empezaron a entender. El humedal no era solo un charco de agua. ¡Era un hogar, un hotel, un restaurante y un parque de juegos para cientos de aves!
Cuando los niños de los cursos más grandes, de quinto y sexto, vinieron a ver el trabajo, se quedaron en silencio. La maqueta de Leo brillaba con vida, era el humedal como debía ser. El álbum estaba lleno de los tesoros y secretos del humedal. Leo no dijo una palabra, pero su mensaje era el más fuerte de todos: "Miren. Esto es lo que estamos perdiendo. Miren qué hermoso es. Ayúdennos a cuidarlo".
Y así, la historia de Tita y Pipo, contada a través de las manos de Leo y las voces de sus amigos, salió del salón de clases. Inspiró a todos a preguntar, a aprender y a pedir que cuidaran el verdadero espejo de agua de Santa María del Lago, para que nunca más ninguna tingua se sintiera triste ni ningún pato viajero se quedara sin un lugar para descansar.
Zamora Pedraza Edward Lukas









